8 dietas peligrosas




O steoporosis, hipertensión, insuficiencia renal o hepática, problemas tiroideos, anemia, hiperestimulación ovárica... No se trata de un manual de medicina, sino de los riesgos que podemos correr cuando, a la hora de intentar perder peso, tiramos por un atajo. En la semana en que el polémico doctor Dukan ha sido expulsado del Colegio de Médicos francés, hacemos un repaso a las dietas más insanas y a los problemas de salud que nos pueden acarrear.

1. Dieta HCG (de la hormona del embarazo). Combina una alimentación extremadamente restringida en calorías (500 al día) con inyecciones de hormona gonadotropina coriónica humana (HCG), una hormona que se produce durante el embarazo y que envía señales al hipotálamo para que movilice y lleve hasta el feto las reservas de grasa del cuerpo. La FDA (autoridad sanitaria de EEUU) ha prohibido el uso de esta hormona para perder peso, pues puede propiciar la formación de cálculos biliares y coágulos, alterar el ritmo cardiaco o propiciar el síndrome de hiperestimulación ovárica. Se ha registrado el caso de una mujer que sufrió una embolia pulmonar.

2. Dieta de Atkins. Sobre el papel, es una dieta más que tentadora: permite comer grasas y prácticamente elimina las verduras. La Agencia Española de Seguridad Alimentaria la inscribe dentro del grupo de dietas milagrosas y apunta estos riesgos para la salud: «Aparte de algunos problemas menores, como halitosis o acetona en el aliento, provoca estreñimiento, aumento del colesterol en sangre, aumento de los niveles de ácido úrico y, en algunas situaciones, riesgo cardiovascular por el excesivo consumo de grasas, o sobrecarga del riñón por el exagerado consumo de proteínas». Se dice que la siguen celebrities como Kim Kardhasian, Rihanna, René Zellweger y Catherine Zeta-Jones

3. Dieta de la Clínica Mayo. Pese a su nombre, no tiene nada que ver con la célebre clínica norteamericana. El alimento principal en esta dieta son los huevos, de los que se recomienda comer entre cuatro y seis diarios. Aporta unas 1.200 calorías por día y excluye por completo los lácteos. Aparte de su efecto rebote, puede tener consecuencias nocivas para la salud, alerta la Agencia Española de Seguridad Alimentaria: «Deficiencias de calcio y, en consecuencia, riesgo de osteoporosis e hipertensión». Al parecer, Liz Taylor fue una de sus seguidoras.


4. Dieta de la proteína líquida (VLCD). Las dietas VLCD (very low calories diets, o dietas de muy bajo valor calórico), son aquellas en las que no se superan las 800 calorías diarias. Entre ellas fue muy célebre la dieta de proteína líquida, que se obtenía de la piel de vaca tratada con ácido para transformarla en líquido, y que se daba en sustitución de las comidas. «Fue tan popular que la compraron millones de americanos y tan espantosa que produjo más de 60 muertes, casi todas ellas de causa cardiológica y muchas por rotura de los pilares del miocardio», expone la doctora Cuerda Compés en el libro Obesidad, la epidemia del siglo XXI (Ediciones Díaz de Santos, 2000). Una dieta VLCD no debe ser seguida por personas con enfermedades cardiacas, infecciones agudas o crónicas, antecedentes de accidentes cerebrovasculares e insuficiencia renal o hepática... Por lo que se rumorea, Jennifer Aniston es adicta a las dietas VLCD.

5. Dieta de la sopa. Seis cebollas, dos ramilletes de apio, dos pimientos verdes, medio kilo de tomates, un repollo, un cubito de caldo, sal, pimienta... et voilà! Esta es la receta de la sopa mágica, que durante años ha sido la base de una de las dietas milagro menos saludables. Aparte de no proporcionar suficientes aminoácidos y ácidos grasos esenciales y ser deficitaria en calcio, hierro y vitaminas A, D, E y K, con ella se adelgaza a expensas de perder líquidos, electrolitos y reservas de proteínas. Todo ello puede provocar estados carenciales en el organismo y conducirlo a una anemia. Se dice que Angelina Jolie sigue una variante estricta de esta dieta en la que estarían prohibidos todos los alimentos sólidos.

6. Alcohorexia o ebriorexia. Su filosofía es dejar de comer para poder beber alcohol, de modo que las calorías de las copas no provoquen un aumento de peso. De esta forma, quienes la siguen -en su mayoría jóvenes obsesionadas con la delgadez- consiguen emborracharse más rápidamente. Con ella se corre el riesgo de desnutrición, pérdida de proteínas, vitaminas y minerales, así como de desarrollar una enfermedad hepática (hígado graso, hepatomegalia o cirrosis). Se suele citar a la actriz Lindsay Lohan como una de las inspiradoras de esta dieta.

7. Dieta de la tenia o solitaria. Posiblemente, uno de los ejemplos más extremos de dieta insana: se trata de ingerir huevos de una tenia con el fin de que, al crecer, esta lombriz absorba cuanto comemos. Este parásito puede provocar infinidad de problemas: meningitis, epilepsia, problemas visuales, demencia... Puede incluso llevar a la muerte si se expande por los conductos pancreáticos. Oficialmente prohibida en muchos países, los huevos se siguen vendiendo en Internet. Durante años se dijo que la cantante María Callas había recurrido a la tenia, pero nunca llegó a confirmarse.

Y la dieta del doctor expulsado por el Colegio de Médicos

...Y 8. La dieta Dukan. «Es tóxica para el hígado y para el riñón», dice de la dieta de Pierre Dukan (en la foto) Alejandro Domingo, endocrinólogo del Quirón San Camilo. La Agencia Francesa para la Seguridad Alimentaria también descalifica el método, basado en el consumo masivo de proteínas: «Puede comportar desequilibrios nutricionales y alteraciones somáticas, psicológicas, hormonales, de crecimiento o de rendimiento». El doctor Camilo Silva añade que «puede generar una tendencia a la pérdida de agua y de masa ósea, pues se pierde calcio a través de la orina. Si se repite una dieta de éstas varias veces en la vida, se puede terminar desarrollando sarcopenia (pérdida de masa muscular)».
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