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Todos los días se diagnostican en el mundo cientos de pacientes con diferentes tipos de cáncer o tumores malignos, en su mayoría cuando ya están en una etapa demasiado avanzada. ¿Conoces los primeros síntomas que te alertan de cáncer?

A menudo, los tumores malignos son silenciosos y esto hace que se detecten cuando ya están en una etapa muy difícil de tratar. En la mayoría de los casos, el diagnóstico a tiempo es clave, pues cuanto menos avanzada esté, más posibilidades hay de superar con éxito esta enfermedad. Por esta razón, es muy importante tener en cuenta algunos síntomas que pueden parecer comunes, pero que en realidad podrían estar indicando algún tipo de cáncer. A continuación te compartimos los 11 síntomas que la mayoría de personas ignoran y que pueden ser claves para descubrir a tiempo esta enfermedad.

La intención no es alarmar, pero prevenir puede ser clave.

1. Tos persistente o ronquera



La tos puede parecer un síntoma muy común de un problema pulmonar, pues a menudo suele aparecer cuando hay congestión pulmonar o algún tipo de infección. Sin embargo, cuando la tos se presenta de forma persistente o con algún tipo de sangrado, es muy importante acudir al médico, ya que podría estar alarmando sobre un posible cáncer relacionado con el sistema respiratorio.

2. Falta de aire



Muchas personas que han sido diagnosticadas con cáncer de pulmón han manifestado haber sentido que les faltó el aire en algún momento previo a descubrir que tenían esta enfermedad. Sin embargo, pasaron por alto este síntoma al considerar que era algo pasajero o que se trataba de asma.

3. Cambios anormales en los hábitos intestinales



Todos somos completamente diferentes en cuanto a los hábitos intestinales. Hay quienes tienen muy buena digestión y eliminan sus desechos con frecuencia, así como hay quienes sufren de estreñimiento y se les dificulta expulsar esos desechos. Sin embargo, todos deberíamos alarmarnos si notamos heces de color negro o con sangre, diarrea persistente o estreñimiento crónico, deseos incontenibles de ir al baño, o dolor en la parte abdominal, entre otros.

4. Infecciones frecuentes



Sufrir frecuentemente de infecciones puede estar indicando que la persona sufre de leucemia. La leucemia es una enfermedad provocada por una producción anormal de células blancas (leucocitos) y el cuerpo pierde sus defensas para luchar contra las infecciones. En los adultos es común descubrir la leucemia gracias a síntomas como la fiebre frecuente, o parecidos a los de la gripe.

5. Cambios en la orina



¿El color de tu orina es más oscuro de lo normal? ¿Tiene un olor fuerte? Cualquiera que sea la alteración en tus hábitos urinarios podría estar indicando que algo anda muy mal. Casi siempre este tipo de síntomas aparecen con los tumores asociados con el aparato urinario. Es un síntoma bastante contundente que debe consultarse de inmediato con el médico.

6. Dolores inexplicables



Si sufres de dolores persistentes en espalda, cuello, o piernas, entre otros, lo ideal es que consultes al médico. En este caso puede asociar ese dolor con otros síntomas de los que aquí mencionamos.

7. Alteraciones en la piel o en los lunares



Cualquier tipo de alteración en la piel como, por ejemplo, manchas, lunares nuevos o cambios en un lunar ya existente, debe ser motivo para consultar al médico y descartar el riesgo de sufrir de cáncer de piel.

8. Sangrado inusual



Un sangrado inusual fuera del periodo menstrual es un síntoma común del cáncer de cuello uterino. Si el sangrado es del recto, podría estar indicando cáncer de colon.

9. Dolor frecuente en la pelvis



El dolor pélvico es muy difícil de ignorar, ya que suele ser muy molesto y casi siempre viene acompañado de inflamación. Este síntoma es propio de muchas enfermedades, como pueden ser los quistes ováricos y cánceres relacionados con el aparato reproductor femenino.
10. Pérdida de peso



Aunque para muchas personas puede ser un regalo el hecho de perder muchos kilos inexplicablemente, lo cierto es que bajar mucho peso de repente también es síntoma de cáncer. Si usted no está haciendo ningún tipo de dieta y pierde en muy poco tiempo 10 o más libras (unos 4 kilos y medio), esto podría ser una alarma de cáncer de páncreas, estómago, esófago o cáncer de pulmón.

11. Dificultad para tragar



Si sientes molestias o dificultades para tragar, es muy importante que consultes al médico ya que esto es un síntoma de cáncer de esófago, estómago o cáncer de garganta.





El cáncer aparece cuando las células viejas del organismo no mueren y no son reemplazadas por otras nuevas. En lugar de ello, las células nuevas crecen y viven junto a las viejas. Las células que están de más se conectan y forman tumores, que cuando se vuelven malignos invaden los órganos cercanos y las células sanas. Si no se trata, el cáncer abandona su lugar de origen y produce metástasis, una diseminación por todo el organismo. Los tratamientos comunes incluyen cirugía, radiación y quimioterapia. Las personas que son diagnosticadas con esta enfermedad a menudo encuentran formas naturales de combatir el cáncer debido a los efectos secundarios de las opciones comunes de tratamiento.

Consume vegetales y frutas frescas


Una de las formas naturales de combatir el cáncer es llevar una dieta sana que incluye vegetales crudos como el brócoli y otras crucíferas y frutas que contienen antioxidantes naturales como las naranjas, las bayas y las uvas. Estos alimentos contienen Vitamina C, un anticancerígeno natural. El sitio web Cura Natural para el Cáncer dice que los alimentos crudos como los vegetales, los brotes, los frutos secos y los guisantes, contienen un mayor valor nutricional, ya que la cocción destruye sus propiedades naturales. Según las Sociedad Americana de Cáncer, las dietas vegetarianas disminuyen los riesgos de padecer cáncer debido a la ausencia de productos animales. Además, al consumir muchas frutas y vegetales, las personas evitan las comidas procesadas, el azúcar y las grasas saturadas que, según algunos investigadores, promueven el crecimiento de las células cancerosas.

Realiza la terapia de Gerson

El Instituto Nacional de Cáncer reporta que la terapia de Gerson, desarrollada en la década de 1930, se basa en la idea de que las células cambian debido a la acumulación de tóxicos en el organismo, lo que hace que el hígado trabaje en forma ineficiente. El Dr. Gerson cree que el exceso de sodio y la falta de potasio en el organismo produce daño tisular y debilita los órganos. Para usar esta terapia como forma natural de combatir el cáncer las personas dependen de una dieta orgánica y suplementos nutricionales que estimulan su sistema inmunológico y liberan al cuerpo de las toxinas. Con esta terapia, los pacientes deben tomar 13 vasos diarios de jugos de frutas y vegetales orgánicos, un vaso por hora. También consumen comidas vegetarianas hechas de frutas, vegetales y cereales integrales orgánicos. Esta dieta se suplementa con potasio, coenzima Q10 adicionada con vitamina B12, vitamina A, C y B3, aceite de semillas de lino, pepsina, enzimas pancreáticas y solución de Lugol, hecha con yoduro de potasio, iodo y agua. Se realizan enemas de café o manzanilla para eliminar toxinas, preparan sus comidas sin sal, especias o aceites y se abstienen de cocinar los alimentos con utensilios de aluminio. Los pacientes con cáncer no deben utilizar esta terapia sin notificar a su médico.

Considera el asesoramiento psicológico

El asesoramiento psicológico y los cambios en la dieta trabajan en conjunto como formas naturales de combatir el cáncer, según la Fundación para la cura del cáncer. Las opciones de terapias psicológicas incluyen la terapia tradicional, los grupos de apoyo y otras. Otras opciones alternativas son la musicoterapia y el arte como terapia, la relajación y las técnicas de reducción del estrés, la meditación, el asesoramiento espiritual y el biofeedback. Estos tratamientos ayudan a los pacientes a manejar los efectos secundarios emocionales del cáncer.

Bebe té verde

Por siglos, muchas culturas asiáticas han considerado al té verde una forma natural de combatir el cáncer. El Dr. Fujiki del Centro Nacional de Cáncer de Japón dice que si bien el té verde no trata todas las formas de cáncer, es un método de prevención nada costoso y confiable. La Sociedad Americana de Cáncer dice que el té verde posee polifenoles, que son químicos con propiedades antioxidantes. El té verde también contiene EGCG un polifenol natural que provoca la muerte de las células cancerosas. Se pueden beber hasta tres vasos de té verde por día